Por varias razones justifico el sustantivo del rótulo. Doy algunas. En plenitud el padrón electoral de Chile, país con 17 millones de habitantes, debiera ser 13 millones (incluido un millón de chilenos en el exterior, y que aún no tiene ese derecho).El registro actual es mucho menor.
Los datos de los recientes comicios municipales indican que votaron poco más de 6 millones, y la tendencia señala que esa cantidad podría disminuir en el futuro.
De los jóvenes se dice mucho,pero en favor de sus espacios y derechos se hace poco o nada.Simplemente ellos no se inscriben. En rigor, más de 5 millones de ciudadanos residentes en el país no sufragaron por algún postulante en la última elección, considerando no inscritos, nulos, blancos y otras causas.
¿Quién ganó? A todas luces el sistema. El 80 % de los votantes dijo sí al modelo imperante, Concertación y Alianza suman ese guarismo. Ganó la " estabilidad ". Todo seguirá igual.Mismo riesgo para el año próximo, elección presidencial y parlamentaria.
De transformaciones nada.De cambiar el sistema capitalista, no se oye padre.
Sacar cuentas alegres desde el mundo popular, de los excluidos y de la izquierda política es craso error. Es como decir que el neoliberalismo ha fracasado.Casi mantener el guarismo de 2004 es no avanzar. El modelo hace lo suyo, es su esencia : utilidades obscenas y desigualdad social antiética. El tema es que quienes lo sustentan ganan elecciones.La contienda es desigual. Hay que luchar con perfil y sello propios.
Hay que batallar con calidad de ideas, y para eso hay que educarse doctrinaria y políticamente, dirigentes y segmentos populares.
Objetivamente hay un rezago, un atraso de la conciencia política de los ciudadanos. Tanto fue el cántaro al agua....,que la política ha terminado repugnando.
La alienación ciudadana, impronta no menor, a la que contribuyen la espantosa televisión, en general casi todos los medios, y el sistema de enseñanza, se combate con claridad y calidad de ideas.
Hay que crear una cultura política para cambios radicales en toda la sociedad.No digo revolución ni socialismo, palabras ausentes, pero hoy más necesarias que nunca en el léxico popular.
Carlos Poblete Avila
Profesor de Estado
Ex dirigente nacional/internacional docente
Chile, noviembre 5 de 2008.
jueves, 8 de enero de 2009
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