Por José G. Martínez Fernández.
Chile es una caldera hoy.
Cientos de miles de estudiantes están protestanto contra el nefasto régimen educacional que nos rige.
En su justa lucha -que ha llevado a desnudar la política económica especulativa de Piñera- los estudiantes han recibido golpes y maltratos que son verdaderos atentados a sus Derechos Humanos.
En este caso Piñera está demostrando que es un legítimo hijo político del mayor criminal de la historia de Chile: Pinochet.
La gran huelga estudiantil qie abarca todo el país ha sio encabezada por una joven maravillosa, inteligente y muy bella: Camila Vallejo.
Contra ella, en su desesperación, los buitres gubernamentales han puesto su señal y su cruz.
La han marcado.
Nada menos que una alta funcionaria del Consejo de la Cultura y las Artes (?), dependiente del Ministerio de Cultura (?) dijo:
"Hay que matar a la perra para eliminar la jauría de perros", refiriéndose a Camila Vallejo.
Las palabras, al ser de una alta funcionaria de la administración Piñera, obviamente, hablan por el régimen del mismo, por el subconciente que se transforma en boca de esa mujer -que no vale la pena nombrar- en conciente; es decir en deseo de exterminio de una muchacha joven con una capacidad de liderazgo impresionante.
Deseo brutal y miserable hasta lo indecible. Hecho que nos retorna -de golpe y porrazo- a la época del cavernario asesino Pinochet.
Hay aquí claramente un deseo de intento de homicidio.
Parece que la marca criminal de Pinochet no se fue de Chile, parece que está inscrita con fuego. De allí los varios mapuches que, luchando por sus tierras, murieron aplastados por los gobiernos de los "demócratas" Frei, Lagos y Bachelet.
De allí que una funcionaria del actual "demócrata" Piñera manifieste su intención homicida contra la mayor líder estudiantil del país.
Contra esta intención homicida se han planteado millones de chilenos, incluidas organizaciones sociales y culturales. Entre estas últimas destaca la posición de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) que ha llamado a manifestar su adhesión a Camila Vallejo.
Bajo este gobierno es factible esperar que los crímenes se cometan contra todos aquellos que acusan las falencias, los delitos y las hipocresías de sujetos que sólo piensan en el sable y en el fusil.
Es la naturaleza de ellos.
Como dijo un gran escritor: "Sobre toda gran fortuna hay un crimen"...Qué acertada frase. No sólo un crimen. Muchos crímenes. Y quienes gobiernan Chile hoy tienen, casi todos, grandes fortunas.
¡En qué país de miserables vivimos!
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